Fétidas nubes envuelven el horizonte
De esta vieja especie,
Ríos negros inundan sus ídolos y calles,
Lluvias acidas perforan sus techos y sus mentes,
Negras manchas zumbeantes aterran sus rostros.
A los segundos y minutos,
Horas de desolación siguen
Ha llegado la borrasca
Metal y concreto cobran vida
Y danzan al ritmo de las placas.
Es la hora del pago,
La deuda es grande y necesaria.
¡La destrucción del hombre!
A gritos de guerra, pétreos y marítimos
Exigen las olas y las especies.
Poema escrito por Sisifo