Alguna vez te has sentido prisionero

En mis brazos que te acunan,
bebes de mi cuerpo vida misma,
recuerda corazón que te abrazo
como siempre, con mi ternura.

Me encanta sentirte a mi lado,
que seas compañero de días
y de noches estrelladas y
serenas, el amante que me guía.

La suavidad de tus manos
me eriza la piel con el tacto,
y el roce de tus labios
despierta deseos guardados.

Entre tu selva desnuda,
me pierdo afanosamente,
acariciando tus montes
y bebiendo de tus mieles.

Ay corazón de mi vida,
cuanto me gusta tocarte,
cuando el alma se nos va
entre locuras constantes.

Y cuando el viaje termina
y veo tu rostro sereno,
abres tus azules ojos y
me robas un gran beso.

Poema escrito por enamorada del amor

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