El Nudo

Llegaste a mí y en tí yo estoy viviendo
y tú viviendo en mí, fiel prisionero,
de este decirte siempre que te quiero
y este probarte que no estoy mintiendo.

Siempre, tierno, hacia mí tú estás viniendo.
Siempre voy hacia tí, siempre te espero.
Ya se está haciendo un nudo este entrevero
en que dos, uno sólo estamos siendo.

En tí empieza y termina mi universo.
Sea el día solar, o sea adverso,
tú eres su aire, su luz y todo el cielo.

Si sangra el corazón tú lo restañas,
porque si a veces, sin querer, lo empañas,
es un río de hiel tu desconsuelo.

Poema escrito por Juana De Ibarbourou

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