Nuestros sueños absurdos

Cuando ya las calles están solas

y el viento se arrincona en las esquinas

y no se ve la silueta de un alma

es el tiempo para que los solitarios

contemplen la noche

se adueñen de la luna

dejemos de ser humanos

para aferrarnos

a nuestros sueños absurdos.

Poema escrito por Magdalena

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