Las espinas del cardo

La huella de la palabra se estrecha,
bajo la sombra del signo vigilo,
aparecen los corceles de la mofa
y el viento ruge furioso y devorante.

La fragua del odio me acorrala,
víctima de mi soledad fugo mis sueños,
declaro la guerra al placer
y la angustia enfila su lanza de fuego.

Renuncia la noche a su manto de estrellas
y en la oquedad del cielo grita el silencio,
los andamios de la mentira tejen venganzas
y la furia revienta los lazos de la cordura.

Duermen las últimas luciérnagas de los faroles
y nace una tarde de libélulas agonizantes.

Poema escrito por IVAN

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