Entonces, que soy yo

Puedes lamer con tus palmas
la rugosa piel de mi tronco
y cosechar el viento
que juega entre las hojas de mi cabello

Pero no soy un árbol

Puedes apretar la verde redondez
del deseo de mi corteza
y tomar el olor de la savia
que gotea de mis raíces

Pero no soy un árbol

No puedes hacerme leña
de la pasión de tu hogera
ni refugiar tus recuerdos
en los sueños de mi madera

Poema escrito por Kefluya

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *