El claroscuro del espejo

Solo, estoy en el umbral de mi tristeza,
mi tristeza es un camino largo
torcido por mi soledad, un camino sin fin.
La huella va y viene, se olvida y rememora.
Los ancianos reviven sus nostalgias.

En la cumbre de pecho recortado,
Cadetes de brazos extendidos saludan el crepúsculo,
Rocío de cielos transparentes, brasa de humedad.
El huerto ha vuelto a florecer, me nace otra angustia.
Viene a recuperar su nombre en las horas muertas.

Mi miedo va solo, solo le viste su propia angustia.
Visita mi antigua estación infantil, homicida de mi hoy.
Homicida de mi hoy por su alegría hecha nostalgia.
Vueltas y vueltas en un camino recto, repto silencio,
parodio el silbido del acecho clandestino.

Nada puebla el límite de los sueños,
los posibles camaradas del aliento
sorben el néctar de una noche sin sueño,
el abismo es lo mismo con su oscuridad revelada,
los cardos siguen la fatiga del pie.

Poema escrito por IVAN

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