Nunca arrodillada

A veces he pensado dejar todo,
irme de prisa sin echar mirada,
pero me detiene una llamada,
las cosas suelen salir de ese modo.

Oigo tu voz allá en la retirada,
me estremezco hasta el ultimo recodo,
busco el modo de sacudirme el lodo,
el corazón se hiere con la espada.

Si no lo pienso yo no me dejo,
llegare a mi santuario cansada,
allí veré que no valía nada,
que solo es un reflejo en el espejo.

Pero si en mi andar yo me retardo,
nunca arrodillada ante tu altar
cosas del corazón,no te voy a odiar!
solo quedara en ti mi recuerdo.

Poema escrito por Magdalena

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