Envueltos en nuestra sinfonía

Eres un eximio concertista,
tus dedos sobre mi diapasón,
los deslizas como gran artista;
mis suspiros ardiente canción.

Suavemente tocas mis clavijas,
con maestría, tensas mis cuerdas,
mis gemidos doradas harijas;
te arrullan y envuelven como sedas.

Soy tu gran caja de resonancia,
te ofrezco mis más bellos conciertos,
de tierna pasión y exuberancia,
del pentágrama somos libertos.

Sedas blancas son el escenario,
guitarra y concertista se entregan,
de esta pasión eres libertario,
tus besos en mis curvas navegan.

Envueltos en nuestra sinfonía,
de dulzura, caricias y besos;
nos entregamos con osadía,
a la vertiente de los excesos.

Pomea escrito por Amor

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