PRESAGIO

Te marchas esta turbia noche
Cargando los sueños, los besos
Las mansas caricias y un adiós;
Dejando inquietas, tiritantes,
Unas lágrima llenas de dolor
Mientras el viento ulula terrible
Mientras desmayan unos ojos
Mientras muere una voz.

Te pierdes entre la tupida niebla
Borrosa, ondulada, entre pinos y lágrimas
Cuando el monótono sonido
Que retumba en la madera
De dormidas ventanas
Me recuerdan que aún vivo,
Cuando me atrapa la hojarasca
Y el onírico heraldo, enmudece.

Me sumerjo entre sueños
Despertando entre álamos marchitos
Y el impiadoso frio que cercena en un instante
El brío misterioso de tus ojos;
Ante el volátil eco que rasga mis oídos
Musitando tembloroso tú nombre
Repiqueteando, zigzagueante
Entre la maleza y un dolor.

En la rivera de un añoso río
De estuario embocado, terminal
Te veo sonriente, doblemente atrayente
Mientras vociferas mi triste lamentar
Y me nace la humedecida pregunta
¿Pueden de tus labios de uva roja
De egregia belleza, colosal
Liberar palabras de afilado puñal?

De pronto te disipas, parda, bella
Lanzando la saeta de un ya no te amo
Y me veo ante el páramo de mi alma;
Despertando repentinamente en mí cuarto
Acostado en el lecho de lágrimas bañado
Y unos brazos trenzados en mi cuello
Mientras veo tu rostro enamorado
Y el mío sudoroso, aliviado.

Poema escrito por Charlie

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