Esclavo

No sé si es la tragedia de vivir así
con esta pena mía,
que ha dibujado esta mueca sombría
que nubla mis ojos y apaga mi voz.
Tal vez porque en el suelo deshojada está
mi pálida esperanza,
sólo me queda mi vieja añoranza
borracha de hastío lo mismo que yo.

Mil veces he tratado de olvidar
y busco distraer mi pobre vida,
quisiera demostrar que no es verdad
que en vez de corazón tengo una herida.
Mas ya no tengo fuerzas para ahogar
el lúgubre fantasma de mi pena
y vivo esclavo, así, de mi condena
sin poderme libertar.

Por eso cuando pienso que me vida es
un mar de desencantos,
donde las aguas revueltas del llanto
no fueron surcadas por barco, jamás.
Me oprime la nostalgia de otro cielo azul,
lejano y placentero,
y un sol brillante de amor tempranero,
de cálidos rayos y besos de luz.

Poema escrito por Mandarina Madura

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