La Mañana Que Te Esperé

Esa mañana senté
en un muro de barro
de las ruinas de una pared
que aún yace en mi casa deshabitada,
vi las gramas crecidas
y el suelo mojado
por la lluvia de los días,
mi cara sintió el aire fresco de la mañana.

En un instante te busqué
y no te encontré,
de lágrimas centellantes
mis ojos se humedecieron,
ráfagas escalofriantes
mi cuerpo recorrieron
y en mi corazón estallaron.

Sentí la frescura de las gramas
y el aroma de la arena mojada,
esperaba que llegaras
en el viento tierno
y mis labios besaras.
¿ Dónde estuviste ?

Toda una mañana te esperé,
como un loco quise buscarte
más me senté a esperarte.

Poema escrito por Fausto Chunga Avalo

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