¡HAMBRE!

¡Hambre! Hambre de tus besos,
de tus labios de tus abrazos,
mis famélicos labios tienen hambre.
¡Hambre! Mi corazón atrapado,
exclama hambre.
¡Hambre! Entre los lazos,
que entreverados,
se van hallando .
¡Hambre! De días pasados,
de días presentes,
de días futuros ya conjugados.
¡Hambre! Si es solo hambre,
¿Por qué al saciarlos,
aun mis huesos siguen temblando?

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