Déjame tocar tu mano

Déjame tocar tu mano,
Déjame mirarme en tus ojos,
Para que sepas que te amo,
Sólo hace falta abrir nuestros corazones.

Tu amor y mi amor
Por siempre unidos estarán
Grabado en piedra que no se borrará,
Porque nuestros corazones unidos están.

Belleza, encanto y sencillez,
Es lo que tiene mi querer,
Se sonroja y se esconde en su timidez,
Pero por dentro es una gran mujer.

Que a nada teme
Pues posee una gran fuerza espiritual,
Pero a su vez es frágil como vaso de cristal
Que yo cuido a cada instante.

Mi vida por ella doy,
Pues es mi idónea,
Y también me cuida
Y vivo con ella toda fantasía.

De hacerla feliz
Por el resto de nuestras vidas,
Con el viento soplando entre sus cabellos
Y reflejando el sol en sus ojos bellos.

Pura y angelical,
Su sonrisa celestial,
Es como un volcán,
Que me derrite en su lava hirviente.

Yo siempre estoy perenne de ella
De hacerla feliz a cada instante,
Cada sonrisa es una maravilla
Que me da alegría en mi presente.

Su futuro quiero ser
Y solo de ella quiero obtener
Todo su querer,
Para que mi vida tenga razón de ser.

En mis sueños siempre está,
Cuidándome como ángel guardián,
Que a ella mucho le cuesta
Y convirtiéndose en alguien muy especial.

Gratos momentos con ella paso,
Es como andar volando a cada rato
Y descansar tiernamente en su regazo,
Y bellas canciones de amor canto.

De ella yo no me aparto,
Solo me siento cuando ella no está,
Y yo nunca la voy a dejar de amar,
Por que sin ella mi corazón no late más.

Me cautiva con sus ojos,
Me enamora con su voz,
Me apacigua mis enojos,
Y me hace perder la razón.

Su piel delicada como seda
Y cuidarla es mi suerte,
Por todo lo que me queda
De vida y más allá de mi muerte.

Poema escrito por MAXS

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